Relato

Esta es una historia. Cuando corría en los campos más dorados de los anillos de Saturno en mi ingrato acento se plasmaba el gran profeta, el futuro del mundo que en mío ahora. Las venas nos mostraron una vía y los insolentes besos, las rimas de los versos míos… ¡gritar!, solo queda gritar…

Entre los grandes dedos de la planta de banano; la mirada perdida y macabra de mi ser me queda solamente la incertidumbre de quien es, quien fui, que sois. Una cama fría, siempre fría sola y llena de temores, su aroma a jabón de ropa viene a mi regazo, a mi cama… la cortina rosa entre la larga plática de un problema. aún recuerdo las nubes color rosa y el azulado del cielo ambos unidos al brillo del sol: el oro, amor y un futuro, una vida. ¡Lejos! Siempre lejos… ¿Cómo no recordar las palabras de quien un día me hizo crear fuego de los ojos? eran mías, eran suyas. Todo resulto ser falso, todo  quedo en la nada, ¡mentira!, ¡MENTIRA! Una vida falsa, una noche eterna, los reos… su despedida. Cómo soñar que me sueña, si sueño con él. Matarte esa fue sus solución, escribirte no era mi misión, pero me gusta hacerlo así libera más peso.

Entonces despierto con las ilusiones de encontrarme viva entre tantos muertos. Ahí estaba lejos de mí, mientras creaba cristales sin brillo en mis dedos; del fuego cayó al precipicio y se desvaneció la intrigante pareja de pericos del árbol de vida en un mundo extraño. ¿Qué habrá hoy? ¿Qué trae el libro para usted, para mí, para él? Entonces solo supe que no puedo borrar su recuerdo aún, comprendí la misión madre, debe ser cumplida por el azul de tus bellas ventanas a un ser. Me vi  bella frente a un mundo paralelo pero opuesto por alguna razón, entonces ¿quién era yo? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos? y ¿Por qué venimos? No hay respuesta solo miro el rojo de mi abrigo tan intenso y oscuro como esta pluma. Mis manos que han sufrido por un abrazo y mi mente que sueña libremente, más bien soñaba. Ahora ella controla sus sueños, sus pesadillas porque él está ahí todo el tiempo como esta mañana.

Ahora debo luchar no hay gran camino, ni corro en él hacia ti, no hay gran espada si no es clavada en los haces de mi voz, no hay belleza infinita si se quiebra mi palabra, si se rompe el corazón.

 

octubre 6 del 2010.

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